Contemplar el despertar del día desde el Mirador Pena do Castelo, en Doade (Sober), es asistir a uno de los espectáculos naturales más impresionantes de la Ribeira Sacra. En esta fotografía, los destellos dorados del sol asoman por el horizonte, contrastando con el frío y denso mar de niebla que inunda el cañón del río Sil. En primer plano, la roca escarpada da paso a los sinuosos bancales de viñedos que descienden por la ladera, un testimonio visual de la exigente “viticultura heroica” característica de la zona. Es una obra que captura a la perfección la serenidad, la inmensidad y el misticismo del paisaje gallego.
Amanecer sobre el mar de niebla↩️ Volver
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Que paisaje mas bonito, un lugar espectacular. 👏